lunes, 3 de septiembre de 2012

El Banco central europeo perdió su brújula


El viernes pasado, "decubrí" un estupendo artículo en un igualmente muy buen blog holandés, que tiene un título muy sugestivo: Inflatieblog, el blog sobre la inflación. Recomiendo seguir a su autor: @edinmujagic en Twitter. Escribe en inglés y holandés; hoy en día, los diferentes idiomas no son más una barrera insuperable para nadie:)

Me gustaría comentar el artículo ECB: ECB: geen Bundesbank maar eerder de Banca d’Italia

La tesis fundamental de Edin va en el sentido de lo que dice Daniel, que los alemanes se vuelven italianos... pero a la fuerza... y es: el Banco Central Europeo no se parece más al Bundesbank alemán, sino más bien la Banca d'Italia... Me temo que sea ya la realidad que vivimos y que, a partir de este jueves, todo puede ser aún peor.

En efecto, el ejemplo que el BCE debería seguir -cuando se creó- era el del BCE, en el sentido de garantizar la estabilidad del euro. Edin Mujagic nos explica que:

"El primer presidente del BCE no fue alemán, al menos no tenía un pasaporte alemán. Sin embargo, el holandés Wim Duisenberg siguió ese curso. Era un banquero central que no admitía la inflación".

Se pregunta el autor: si "¿sigue siendo el BCE un clon del Bundesbank? Por desgracia, la respuesta es 'no'". Y lo explica claramente: "El sucesor de Wim Duisenberg fue el francés Jean-Claude Trichet era, hasta cierto punto un banquero central alemán, aunque no del todo. Con el nombramiento del italiano Mario Draghi año pasado, la cabeza definitivamente no es del tipo Bundesbank. Sobre todo porque el segundo hombre es un portugués y una paloma".

Explica que el grupo que él llama palomas (duif)se halla "dentro del mundo de los banqueros centrales que consideran que la inflación no es tan mala" y que pretenden "usar la política de manejar el interés guía para contribur a dar un impulso de corto plazo a la economía". Me pregunto, cuántos años llevamos ya con intereses bajísimos que castigan a quienes se han portado bien y han ahorrado y premian a quienes se han endeudado sobre la cuenta. Además de tener a los jubilados en la ruina...

"En la junta ejecutiva del BCE, los seis miembros son nominalmente iguales. En la práctica, los que tiene influencia sobre el departamento económico del Banco central, son un poco más iguales que el resto".

¿Quién fue el economista jefe del BCE desde su creación? En primer lugar, Otmar Issing y más tarde Stark Jurgen Dos alemanes, que estaban de lleno contra la inflación. Recientemente, el puesto recayó en el belga Peter Praet y el banco central que sigue estando realmente en la línea Issing, ni de Stark.

Praet accedió a este puesto después de la repentina dimisión de Jürgen Stark. La razón de ladimisión del alemán fue su gran desacuerdo con la tasa de interés fijada por el banco. Asimismo, estaba totalmente en contra de la compra de deuda pública de los países débiles, de financiar los déficits de estos países. Esto es algo que, para una persona de principios, como Stark, era inaceptable. Nos explica el autor holandés.

En otras palabras, Stark y sus aliados fueron derrotados en varias ocasiones en la gestión del BCE. Dentro de la administración del banco, rige el principio de "un hombre, un voto", lo que significa que el Banco central de Malta tiene tanto que decir como el Bundesbank alemán, en el Comité Ejecutivo del BCE (...). Unos meses antes de la salida de Stark, otro alemán, Axel Weber, presidente del Bundesbank había tirado la toalla".

Nuestro autor, nos dice que "estas transformaciones tienen claras implicaciones para las políticas del BCE: la compra de bonos de los gobiernos, los préstamos ilimitados a los bancos por un período de tres años, los recortes de tasas de interés..."

Concluye, con mucho realismo: "Creo que el BCE perdió su brújula. Y me temo que no temporalmente, sino de forma permanente. En los últimos meses he publicado numerosos artículos en diversos periódicos holandeses y extranjeros sobre la erosión de la independencia del BCE, otra forma de decir que el BCE tiene poco en común con el Bundesbank".

A continúa: "Sigo creyendo que las empresas, los ahorrantes y los fondos de pensiones, no se dan cuenta de cuál es el impacto que estos cambios tendrán sobre ellos (...). Sobre sus consecuencias y otros cambios estructurales en la economía, tanto para las empresas como para los inversionistas y para los fondos de pensiones. Pronto voy a estar en este blog más información sobre la empresa". Los esperamos... No sin temor.