Queridos amigos: en la película Everything Is Illuminated, Alex pregunta asombrado y asustado a su abuelo, después de haberlo escuchado de Jonathan (o Jonfen, como él le llama) si en Ucrania, antes de la llegada de los nazis, también había antisemitismo... El abuelo responde "tonterías!".
En Alemania, hay un libro que se llama Opa war kein Nazi = el (nuestro) abuelo no fue nazi... acerca de la tradición (de tradir = entregar) de la historia familiar y de la historia en general, en que se niega que los alemanes de entonces, los miembros de la familia, hayan sido nazis o partidarios de la colectividad obrera nacional socilista. A algunos, incluso se los estiliza hasta convertirlos en miembros de la resistencia (el caso más conocido es el de Oettinger sobre Filbinger). O sea, con mis propias palabras (y esto se lo digo a los alemanes abiertamente): "aquí estaban todos de vacaciones durante los años del nacional socialismo" o "Hitler los obligó a todos, aunque nadie quería".
Mutatis mutandi, es un poco lo que yo veo que pasa, parcialmente por ej., en Polonia, si leemos a Higinio y es aquí donde los quería invitar, a leer estos dos artículos en que conversamos con este gran bloguer polaco, sobre este tema.
Lo que sí hay que advertir y muy claramente que el antisemitismo existente en muchos pueblos de Europa central (y de Europa en general) está a años luz del exterminio masivo y planificado de los nacional socialistas alemanes y sus colaboradores... Uno de los pecados más graves de la historia de la humanidad.
Los invito a los dos artículos de nuestro querido amigo Higinio en el excelente blog Cartas desde el corazón de Europa:
Rebeldes y Hubo más santos que canallas