lunes, 13 de mayo de 2013

No eran experimentos humanos


550 experimentos clínicos, 50 empresas occidentales involucradas, entre elloas, los más grandes consorcios farmacéuticos, 50 mil pacientes en 50 cllínicas en la RDA o DDR...

Estas son las cifras de los llamados "experimentos humanos" pagados suculentamente con divisas que fluían en abundancia desde el mundo occidental hacia el Este de Alemania, para pagar la prestación al estado... a un estado que parece que creía ser dueno de los pacientes de sus clínicas (que eran las únicas, ya que en países socialistas, no hay clínicas privadas).

Se sabe por ej., de prueba del "medicamento" Epo a ninos nacidos prematuros en la Charité.

Hoy, temprano, hubo una muy interesante entrevista (en DLF) a Volker Hess (de la Charité, hospital de Berlín), dice que no está seguro que sean 50 mil pacientes, esto es sólo una calculación. El problema es que a los pacientes no les informaban que serían parte de un experimento, que les darían un medicamento que no estaba aprobado, ni probado.

En beneficio de la DDR, se puede decir que, tampoco en Occidente, a los pacientes que participaban en el estudio, tampoco les informaban correctamente.  Los parámetros éticos no eran tan altos como los de hoy... Pienso que, en este punto, sin duda, hemos progresado.

Hess aclara que no hablaría de experimentos humanos, ya que es caso de experimentos, el paciente no tiene ningún beneficio y en el caso de los nuevos medicamentos, en su tercera o cuarta etapa, sí lo tiene.

Yo pienso, eso sí, que en el caso de los nuevos medicamentos, no se conoce aún todos los efectos secundarios. Y no es ético que el paciente no sepa que es parte de un "estudio", que no se conoce bien el efecto del medicamento y que menos se conocen los efectos secundarios. Pienso que no se puede ser parte de un estudio sin previo conocimiento y explícito consentimiento.

El quid del asunto, podría ser resumido en los siguientes términos: Se trata de un sistema médico culpable ya que, para obtener un beneficio económico, puso a disposición de empresas capitalistas, a sus pacientes, a los que debería proteger. Y ello, sólo para obtener un beneficio económico: sí se utilizó el sistema de salud pública para obtener divisas. Incluso, en la contabilidad del estado república democrática alemana, las divisas eran contabilizadas como "exportación de medicamentos inmateriales".

Cada vez más, me convenzo de que los más efervescentes enemigos del capitalismo, eran quienes más amaban el capital... Y esto, no es un error del sistema, sino que es parte integrante del mismo.