domingo, 7 de septiembre de 2014

No es una nueva guerra fría


Acerca de la común comparación entre la situación actual que se ha creado, en torno a la crisis -o, abiertamente, guerra- en Ucrania, mucha gente dice que se trata de una nueva edición de la Guerra fría.

La comparación es muy fácil, muy simple. Pero hay bastantes razones -de las cuales sólo quiero citar dos, en este día de domingo y de descanso-, que me parece que son las principales:

1) A diferencia de los que ocurría durante la Guerra fría, Rusia está hoy sola.

Hace poco, una periodista rusa opositora (de esas que sólo se pueden expresar por Twitter, ya que los medios en Rusia están cerrados a quienes no defiendan la línea oficial del Kremlin) posteó una foto del embajador de su país ante las Naciones Unidas, en la sala plenaria, a su alrededor, no había nadie sentado. Ella comentó que a eso ha llevado la política de Putin, al total aislamiento de Rusia.

a) Algunos pueden sostener que Rusia no está sola, que goza de la companía de países como Nicaragua, Cuba, y tal vez Venezuela... Bien distinta era la situación en los 60 o en los 70 del siglo 20, cuando países enteros integraban el bloque que consideraba a la Unión Soviética como su hermana mayor, su ídolo y ejemplo a seguir.

b) Evidentemente que países como Kasajstán y Bielorrusia apoyan a Rusia en foros internacionales; pero hay que reconocer que eso lo hacen muy a reganadientes y porque son parte de la llamada Unión de Eurasia.

Supongo que a nadie se le escapa que especialmente Lukaschenko no apoya a Putin y no lo ha apoyado nunca. Es más, Putin y Lukaschenko son rivales. Lo que no convierte a Lukashenko en un pdte. al que podamos apoyar, no olvidemos que, hasta hace poco tiempo, era considerado el último dictador de Europa. Hoy, podríamos decir que es uno de los dos últimos dictadores de Europa.

c) China no apoya a Putin. China sostiene una política de absoluta no intervención política en otros países. No le conviene, porque si la aceptara, debería admitir que otros países actuaran en la política interna de China.

Sí, China firmó un contrato quasi secreto con Rusia para abastecimiento de energía, lo hizo, aprovechándose se Rusia, impuso un precio muy bajo (las partes no han dicho cuál es el precio, es secreto) a Rusia.

China tiene los ojos puestos en el despoblado Este de Rusia.

2) A diferencia de la Guerra fría, Rusia tiene poco que ofrecer hoy al mundo:

a) ...ya no tiene una ideología que esté interesada en propagar, como antes, en que la URSS propiciaba la expansión del marxismo y la revolución universal.

b) Rusia propicia hoy una extrana mezcla entre la nostalgia de la URSS leninista (no olvidemos que Putin considera que la caída de la Unión Soviética es la mayor tragedia, catástrofe, error del siglo 20), el culto a Stalin y la devoción a la Iglesia ortodoxa, aparte de la homofobia, con la que se quiere congraciar con grupos de extrema derecha fascistoide o abiertamente fascista de Europa occidental.