domingo, 11 de enero de 2015

Los iluminados...


Tal vez lo que caracterice a la política y a la sociedad alemana del momento es 1) la creciente polarización, que me hace pensar en décadas pasadas... 60 ó 70 y 2) la conspiranoia.

Sí, las teorías de las conspiraciones están resurgiendo en Alemania y lo hacen con fuerza. Recién, escuchaba a un sajón, partidario de Pegida, que sostenía que la Islamización es parte de un plan judío para reemplazar la población de Europa.

El colmo es que una amiga me regaló el libro del islamófobo Udo Ulfkotte, que apareció en una editorial especialista en OVNIs (Ufología), sobre los periodistas vendidos y que escriben lo que les dicta el ministerio federal del Interior que, a su vez, recibe expresas instrucciones desde Washington.

Svásticas aparecen en colegios y en mezquitas, algunos sostienen que los musulmanes son una especie de robots programados para invadir Alemania (barabaridades tan grandes como esta sólo había escuchado hasta ahora de espanoles y otros pueblos supersticiosos).

Sí, la conspiranoia es una especie de superstición. Como se comportan algunas de mis amigas en estos momentos es muy similar a cómo he visto que se comportan clientas mías del Caribe, que creen en médicos brujos y maldiciones.

Y que explican la vida tratando de leer estos signos secretos... En el caso de las caribenas, ellas tratan de guiar su vida particular de acuerdo a la lectura de estos signos brujeriles. En el caso de mis amigas alemanas, ellas explican no sólo su vida particular, privada, sino que la vida de la sociedad de acuerdo a estos cánones de una conspiración mundial, global...

Ellas podrían leer estos signos de la conspiración, que yo y otras personas no iniciadas no pueden leer... Pobres de nosotros, que estamos ciegos y no creemos a quienes ven/saben/conocen más que nosotros.

Sí, hay una especie de creencia supersticiosa/conspiranoica de que ellos -los y las iniciados e iniciadas- saben más que el resto; saben más que yo, en el caso de mis amigas... Parece que ellos/ellas tienen pena de nosotros, tontos, ilusos que no sabemos, que no conocemos.

Nosotros no somos iniciados, iluminados... Esta gente cae en una especie de gnosticismo... Ellos, ellas son una suerte de sacerdotes de la verdad... Ellos han leído los libros correspondientes (de los ufólogos del Kopp-Verlag y otros). Ellos leen las páginas de internet que proclaman la verdad... No como nosotros, que leemos sólo diarios que ellos llaman "Lügenpresse" = medios de la mentira.

Hay en mis amigas y en otras de estas personas iniciadas, una gran soberbia... Ellos son los que saben y no se les puede contradecir... Si los contradices, estás dominado, poseída por las fuerzas del mal.

Sí, aparte del elemento gnoseológico, hos hallamos frente al elemento axiológico, valórico... Ellos y no nosotros, pobres ignorantes, tienen no sólo la verdad, sino que también los valores... Sí, todo es una lucha entre el bien y el mal en que ellos, los Pegida, los Ken Jebsen, los AfD, los tradicionalistas que resisten el Papa Francisco y a su teología de Copacabana, los admiradores de Putin y que luchan por la supremacía de Rusia sobre toda Europa...

Ellos -y no nosotros- son los representantes del Bien... Nosotros, o somos representantes del mal o somos unos ingenuos, tontos, que perdemos en tiempo en vez de seguir al bien que ellos nos muestra,

Hace poco, incluso, un sacerdote católico me decía que no debería leer más la prensa de la mentira, que estaba dominada por... Le pregunté por quién... Me dijo que no me lo quería decir, pero que él lo sabía... Le pregunté que si era por los EEUU o por el demonio... Se quedó callado; pero el claro mensaje es que por uno de los dos...

Una amiga que cree todas estas cosas, está convencida incluso que su ex-marido son dos personas, ambos agentes de la CIA... Otra me dice que el gerente de una empresa tiene que ser masón (en secreto, claro; pero ella lo sabe) y por eso, toma tal o cual decisión en la dirección de la empresa.

Hace tiempo, conocí a un filósofo japonés que decía que los alemanes estaban todos locos... Yo no le creí en aquel entonces... Con el tiempo, pienso que hay demasiados locos y locas en este país y me temo que cada día habrá más... De partida, al menos 18 mil locos de Pegida en Dresden. Además de los que participan en las Montagsdemo, los que leen kath.net en alemán y un lamentable gran etcétera.

Con su complejo de superioridad, complejo de haber sido elegidos, de habérseles comunicado la verdad y de ser representantes del bien en la tierra... Me recuerda a esas películas antiguas en que la tierra era invadida por extraterrestres; pero sólo algunos terrícolas superiores y más inteligentes que el resto, lo captaban, lo sabían...

Siento ser tan tonta y no pertenecer al grupo de los orgullosos y soberbios elegidos.