jueves, 8 de octubre de 2015

Los enemigos de la sociedad abierta... del tipo Norman Bates


Excelente artículo Der Liberale ist ein Hoffender ...und was ihn sonst noch vom Konservativen unterscheidet = el liberal es un esperanzado... y qué más lo diferencia del conservador. Esperanzado, en el sentido que tiene esperanza (la virtud humana de la esperanza).

Recomiendo leer (usen traductor si no saben alemán) todo el artículo. Traduzco sólo una idea.

Quien siente miedo frente al cambio (Veränderung = modificación), que se expresa, sobre todo, en la pluralización y apertura de nuestra sociedad, se haya naturalmente, en el peligro permanente de ser paralizado por ese miedo. Él/Ella también necesita algo positivo hacia donde pueda enfocar sus expectativas. Esto que él/ella considera positivo, lo encuentra en el pasado, al menos en el pasado como él/ella se lo imagina. La mirada melancólica y nostálgica hacia una supuesta edad de oro reemplaza -para él/ella- la esperanza de un mejoramiento (de tiempos mejores).  
El pesismismo cultural lo lleva a convertirse en un Norman Bates que, en la película de Alfred Hitchcock «Psicosis», lleva consigo el cadáver momificado de su mamá y la viste; incluso le da su voz para conservar el pasado. La mamá de Bates no tiene una chispa de vida, tampoco tiene autonomía (Selbständigkeit), ni personalidad.  
El pasado, del cual hablan y escriben los temorosos gangenheit no es otra cosa que una momia sin vida (wesenslose = sin sustancia), a la que la da su voz. El tipo Bates se atemoriza ante la extranjerización (Überfremdung) de la sociedad debido a la migración, teme la destrucción de la familia debido a la locura del gender (Genderwahn) y el lobby homosexual (Homolobby) y tiene la preocupación que el "political correctness" limite su libertad de opinión (Meinungsfreiheit). 
Sí, estos son los enemigos de la sociedad abierta.

Invito a leer mi columna ¡Es el Gender…! Y ahora, ¿quién podrá defendernos…? _

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Wer sich ängstigt vor der Veränderung, die sich insbesondere in der zunehmenden Pluralisierung und Öffnung unserer Gesellschaft ausdrückt, ist natürlich beständig in Gefahr, durch diese Angst gelähmt zu werden. Auch er braucht etwas Positives, auf das er seine Erwartungen richten kann. Dieses Positive findet er in der Vergangenheit – zumindest in dem, wie er sie sich vorstellt. Der wehmütige, nostalgische Blick zurück auf die vermeintlich Goldenen Zeiten ersetzt ihm die Hoffnung auf Verbesserung. Der Kulturpessimist droht dann zu einem Norman Bates zu werden, der in Alfred Hitchcock Film «Psycho» seine mumifizierte Mutter umherträgt und kleidet, ihr gar seine Stimme leiht, um die Vergangenheit zu konservieren. Bates‘ Mutter hat keinen Funken Leben mehr in sich und natürlich auch keine Selbständigkeit und keine Persönlichkeit. Die Vergangenheit, von der die Ängstlichen sprechen und schreiben, ist nichts anderes als diese wesenslose Mumie, der sie ihre Stimme geben. Der Bates-Typus ängstigt sich vor der Überfremdung der Gesellschaft durch Migration, fürchtet die Zerstörung der Familie durch «Genderwahn» und «Homolobby» und hat Sorge, dass die «political correctness» seine Meinungsfreiheit einschränken möchte. Es sind die Feinde einer Offenen Gesellschaft.