miércoles, 10 de febrero de 2016

Alemania, Imperio de la injusticia


"Herrschaft des Unrechts" se puede traducir como "Imperio del mal" o, por lo menos, de la injusticia. O, más precisamente: senoría del no-derecho.

Es así como califica el "social cristiano" Seehofer el gobierno de Merkel, del cual él mismos, esto es, su partido, la CSU, es parte...

En entrevista con el diario Passauer Neuen Presse, de Passau, como dice su nombre.

"Wir haben im Moment keinen Zustand von Recht und Ordnung", dice. Traduzco: en este momento, no tenemos una situación (donde impere) el derecho y el orden. En otras palabras, no vivimos en un estado de derecho.

Imperio del no-derecho o de la injusticia es como se llama a las dictaduras en alemán. Por ej., así se denomina a la DDR o a la UdRSS (Unión Soviética, para los que no sepan qué significa la abreviatura).

Se basa en el tema de los refugiados para referirse en esta forma a su propio gobierno. Citando el informe de peritos del profesor de derecho Di Fabio.

Hace esto, inmediatamente después de su viaje a Moscú, para entrevistarse con Putin. A espaldas del gobierno federal, llevado por intereses populistas (la extrema derecha europea es pro-Putin cuyo sistema autoritario, homófobo y familialista, admira sin límite).

Esto de llamar al propio país, senorío del no-derecho, de comparar la Unión Europea con la Unión Soviética o con Corea del Norte, es propio de los grupos de extrema derecha. En Alemania, AfD y Pegida y todos los grupúsculos a su alrededor: Junge Freiheit, Sezession, etc.

Creo que, con esto, Seehofer ha traspasado la línea roja. No sé si estará senil o siempre fue así. Pero creo -espero- que sus días a la cabeza de Baviera, están contados. El viaje a Moscú desposicionó a Alemania en el concierto europeo; yo no sé cómo esta gente puede hablar de patriotismo y de amor a Alemania, si realizan todo para perjudicar a su propio país. Y a Merkel, por supuesto, enemiga número uno de la extrema derecha y de los ultraconservadores, hoy insanta e insanamente aliados.

Me gustaría recomendarles la lectura del artículo, de comienzos de este mes, de Karen Horn, en que se refiere al supuesto quiebre o violación del derecho (Rechtsbruch) del que hablan los grupos extremos.

Ella dice -con razón- que no podemos dejar la interpretación del derecho a estos grupos. No sé por qué me recuerda la polémica de la época de la República de Weimar entre Rudolf Smend y Carl Schmitt. Ganada por Schmitt, al menos a corto plazo...

Horn dice que este concepto del quiebre del derecho es un code word de los reaccionarios, que se usa en sectores populistas. Esta dramática imagen del rompimiento total del derecho les sirve para recalcar su tesis de la decadencia de occidente. Recomiendo leer su artículo, si no leen alemán, usen un traductor online.

Ello va acompanado de una interpretación propia del derecho, al estilo de Petry que senala que, de acuerdo a derecho, se puede disparar contra los refugiados. A contrario sensu, si yo digo -como hace todo el mundo cuerdo- que no se puede disparar, estaría quebrantando el derecho.

Algo similar ocurre con la opinión de Di Fabio sobre la defensa de las fronteras, que, gracias a Dios, ha encontrado muchos profesores que contradicen su opinión en el informe de peritos pagado por el mismo gobierno bávaro. En Alemania decimos "wes Brot ich ess, des Lied ich sing", esto es depende quién me pague, es así como yo canto.