sábado, 20 de febrero de 2016

Turba xenófoba en Sachsen... un episodio más




El jueves (pero recién ayer en la noche surgió la noticia), una turba enardecida, formada por lo más bajo de la población de Sachsen (a juzgar por los gritos, ni hablar saben) bloqueó el acceso a un hogar de refugiados de un bus que trasladaba a 30 personas a su nuevo refugio. Que, de refugio, poco y nada tiene.

Los gordos salvajes bloquearon con tres autos la entrada al bus de refugiados. Cuando la policía logró remover los vehículos, uno de ellos filmó estas escenas y las subió a Facebook (cómo podía ser de otro modo, si Facebook es, en Alemania, el lugar donde los extremistas de derecha y los ultraconservadores actúian), muy orgulloso.

La persona que lo subió (probablemente hombre) lo posteó en el grupo: "Döbeln wehrt sich - meine Stimme gegen Überfremdung" = Döbeln se defiende - mi voz contra la infiltración extranjera. Al parecer, es Döbeln un pueblo al sur de Dresden, la ciudad de Pegida. En realidad, Döblen no se tiene que defender, se tiene que avergonzar.

Döbeln es la localidad vecina de Clausnitz. En Döbeln, a mediados de mes, desconocidos (siempre son desconocidos muy conocidos) habían pjntado svásticas en el edificio del hogar de reugiados (ver SZ). Pueden ver una foto de las rayas aquí

Se ve a mujeres llorando y abrazadas. Otra, que reclama y grita algo contra la masa inculta. Se ve a un policía que saca por la fuerza a un nino del bus. Esta escena es la que más ha causado rechazo. Porque significa ejercer violencia contra un menor atemorizado. Cuando el policía lo tira con violencia y el nino llora, el lumpen clama y grita, celebra la acción. Como decía uno de los ministros de Sajonia ayer en la noche. El policía no mostró empatía alguna, no se puso en el lugar del nino.

Que el bus diga en su display "Reisegenuss" = el placer de viajar, es realmente una burla y una estupidez inmensa.

Se ve a otro nino que es arrastrado por las escaleras del hogar por un policía y una mujer, probablemente del personal del hogar. Leo en Twitter que el director del hogar pertenece al partido de extrema derecha xenófoba AfD.

Con este tipo de personas, simplemente NO se puede dialogar.