lunes, 26 de noviembre de 2007

La libertad para morirse de hambre


Queridos amigos: hoy temprano, busqué en Google Blog Search, qué se había escrito sobre el tema Holodomor

... y me encontré con la sopresa de que algunos intentaban 1) negarlo; 2) quitarle la importancia a los millones de muertos y 3) acusaban a otros de utilizarlo en contra de Rusia... o 4) del sistema político existente en la URSS que, algunos parece que idealizan.

¡Oh! Lo único que falta es que sostengan que quienes escribimos sobre el Holodomor seamos pagados por el imperialismo norteamericano... Quienes me conocen, saben muy bien que, en mi caso, nada más alejado de la realidad.

Recuerdo discusiones en mi casa, en el colegio y en la Universidad con amigos (y parientes) de tendencia marxista.

Bastaba que alguien les hablara de la libertad de la que se gozaba en un sistema no-comunista, en una sociedad libre, para que ellos dijeran irónicamente:

"La única libertad que existe en el capitalismo es la de morirse de hambre".

Hoy pensaba que parece que donde realmente se moría de hambre era en el socialismo real. Porque ni en Manchester -en su peor época, y que conste que no defiendo el llamado capitalismo manchesteriano- no se murieron diez millones de personas de hambre en un par de meses...


5 comentarios:

hugo dijo...

sobre manchester en su época de capitalismo salvaje hay un chiste en la historia económica: un reformador social encara a un empresario textil y le reclama por la decadencia de los valores de la ciudad, corrompidos por el trabajo de mujeres y niños en condiciones infrahumanas, a lo que el empresario le responde: sin embargo es un buen lugar para hacer negocios, tenga un buen día...

Marta Salazar dijo...

... creo que me servirá para escribir un artículo acerca de la canciller Merkel, el dalai lama, la actitud de China y las críticas del ex-canciller Schröder,

gracias Hugo!

Das Gretchen dijo...

¡bravo!

Marta Salazar dijo...

danke!

Clausius dijo...

Sí, es que en el pasado lo que la gente hacía era cruzar el muro, jugándose la vida, pero hacia el Este...