lunes, 8 de abril de 2013

A menor burocracia, menor corrupción


La investigadora rumana Alina Mungiu-Pippidi -experta en lucha anti corrupción- acaba de dirigir un estudio de la Hertie School of Governance sobre el tema, cuyas conclusiones hay que considerar.

Se pueden resumir en una sola: en los países del sur de Europa (especialmente, en Portugal, Espana e Italia) ha disminuido la corrupción, debido a la crisis actual. Por qué?

Primero que nada, porque falta el dinero para las coimas y sobornos, lamentablemente demasiado habituales en esos países.

Segundo, porque, debido a la política de austeridad, el control sobre los fondos de la Unión Europea -que antes los poiticos de estos países podían manejar a su antojo- se ha hecho más estricto y obligado así a que el dinero se asigne de acuerdo a criterios europeos y no a favoritismo y corrupción.

Tercero,  ha disminuido la aprobación de la corrupción en la misma población. Esto hay que destacarlos y esperar que sea algo sustentable y no pasajero. (Y no me digan que no es así, algunos conocidos míos de estos países, se vanaglorian de sus "contactos" en el aparato estatal y de lo que logran a través de ellos).

Y, junto con disminuir la aprobación social de las conductas corruptas, aumenta la posibilidad de asumir el problema desde el punto de vista jurídico.

Por otra parte, en general, esto es, aplicable a todos los países, una de las conclusiones del estudio es que el gobierno electrónico disminuye la corrupción, porque disminuyen también las posiblidades de pagar sobornos a los empleados públicos.

Por otra parte, existe una ecuación: a mayor burocracia, mayor corrupción... Lo que es evidente. El estudio aconseja: liberalizar el comercio, simplificar procedimientos de aprobación, y aumentar la transparencia en la asignación de fondos estatales. 

Me da la impresión que en algunos países la corrupción de ve como un hecho inamovible, sea en sentido positivo (del tipo "mis amigos y yo nos ayudamos...") o en negativo (la lucha no tiene sentido, no la ganaremos); pienso que no es así, la corrupción es un gran mal que sí se puede vencer; pero hay que atreverse a enfentarla.

La corrupción causa un daño inmenso, no sólo a la economía del país (aumenta el déficit fiscal), sino también un ingente daño social. Una de las conclusiones del estudio es que la manera más efectiva de combatirla, a nivel estatal, no es con tantas instituciones, ni departamentos anticorrupción, sino adelgazando el aparato estatal, por aquello de: a menor burocracia, menor corrupción.