lunes, 11 de agosto de 2014

Autarquía económica... Rusia autosuficiente


Las sanciones de la Unión europea se dirigen única y exclusivamente a los oligarcas cercanos a Putin y a su régimen, a los oligarcas o a personas que desestabilicen a Ucrania (oligarcas que pagan grupos separatistas y a sus dirigentes), a la industria de armamento de Rusia, y comprende tanto armamento, entrenamiento (como en el caso de Rheinmetall y su centro de simulación de combates, ver mi post "No se trata de dinero, se trata de vidas humanas"), como también, productos que puedan ser usados tanto civil como militarmente (dual use, que es la puerta secreta a través de la cual se han enviado históricamente, armas a regiones en conflicto, camifladas como productos civiles) y la nuevas tecnologías para la explotación de petróleo y de gas.

Las sanciones que Rusia ha impuesto como respuesta a Occidente, a Canadá, Noruega y Australia (no a Nueva Zelanda, que puede ser uno de los países ganadores ya que es posible que pueda exportar sus productos a Rusia, al igual que puede hacer Brasil) son de otra categoría: Rusia ha impuesto sanciones (las ha aumentado, ya que sobre los productos de algunos países de Europa, ya existían... pienso en Polonia, Georgia y la misma Ucrania) que prohíben importar en Rusia productos comestibles de estos países.

Como por ej., frutas de Polonia, lo que, a partir de la semana pasada, dió origen a los selfies de personas comiendo manzanas para apoyar a Polonia. (Yo me sumé a la campaña). Vino de Georgia, chocolates ucranianos (aunque los chocolates ucranianos sufren desde hace más tiempo la prohibición rusa de importación), fruta y verdura del norte de Grecia.

La asimetría de las sanciones es clara y ha provocado una serie de chistes en la misma Rusia (análogos y en las redes sociales) que se pueden resumir en la frase  el Occidente impone sanciones a los oligarcas rusos; pero el gobierno ruso impone sanciones contra su propio pueblo

Purin, en un discurso histórico pronunciado la semana pasada señala que esta es una gran oportunidad histórica: Rusia puede, por fin, sustituir los productos que compra al exterior y producirlos ellos mismos. Es el "sueño del pibe", par ahablar en términos argentinos que son igualmente adictos a este tipo de políticas de autosuficiencia, autoabastecimiento, autaquíe económica. El sueño de Raúl Prebisch, el hijo de un alemán de Sajonia que se convirtió en el teórico de una política hoy ya superada y que se encuentra en el baúl de las ideas superadas por la historia.

La mejor forma de explicar este sueño de la autarquía fue graficado la semana pasada por el izquierdista Tagesspiegel, de Berlín, en una caricatura muy linkeada (caricatura de 7 de julio de 2014) en las redes sociales de Alemania.

En ella, dos rusos (él con gorrito de piel a la usanza rusa y ella, con pañuelo en la cabeza, a la usanza otrora centro europea... y que hoy sólo se usa en Rusia), se miran con optimismo (en realidad, sólo se ve la cara de él, porque ella está de espalda). Él, apoyado en un bastón, comenta a la señora:

"Por fin no habrá más competencia barata desde el extranjero. Por fin tenemos la oportunidad de desarrollar algo nosotros mismos".

Ambos personajes se encuentran frente a la entreda de la Plantación de plátanos de Siberia... Vean la caricatura en la página del diario en Facebook, yo -y muchas otras personas- me reí mucho con ella...