martes, 6 de enero de 2015

La catedral de Colonia a oscuras





Nunca me había gustado tanto - y eso que no me gusta- la Catedral de Colonia como ayer... Ayer en la tarde, con motivo de la anunciada marcha de los Pegida en Colonia que debería terminar con una concentración frente a la catedral de la ciudad, el preboste de la catedral (esto es, el jefe) decidió apagar las luces que la iluminan, para que los extremistas de derecha no gozaran de un escenario tan bonito y sugerente como el que ofrece la catedral iluminada por la noche.

Norbert Feldhoff confesó que había tomado la medida sin consultar ni con el obispo, ni con el consejo de la catedral; pero que, a posteriori, ellos habían estado de acuerdo, Como es lógico. Dice que se le ocurrió la idea, porque pensaba que había que demostrar, de alguna manera, que no se estaba de acuerdo, que se estaba en contra de Pegida. Como es obvio, para un cristiano, para una cristiana... Ver el obispo Schick explica por qué un@ cristian@ no puede participar en manifestaciones xenófobas 

Feldhoff dice que ha recibido muchos e-mails apoyándolo... La mayoría. Sin embargo, hay una minoría que le ha enviado mails criticando la medida y anunciando que abandonarán la Iglesia católica. Menos mal que no soy cura, porque, de serlo, les diría: la puerta es bien ancha ;)

Afortunadamente, la Iglesia católica (los obispos y sacerdotes; lamentablemente, no algunos feligreses... especialmente los de extrema derecha y que tratan de usar la fe para sus fines políticos) se han enfrentado valientemente a los extremistas... 


En todo caso, después de las cifras de ayer, concluyo que Pegida es un fenómeno propio del Este. Un "movimiento" que no enciende en el Occidente de Alemania. En todas las ciudades occidentales, la proporción de participantes de Pegida y de no Pegida fue de 1 a 20 aproximadamente... (Por si alguien no entiende: un manifestante para la liga xenófoba y 20 para la tolerancia, la apertura y el rechazo al racismo). 

Alguien me decía hoy en Twitter que en el Este, viven en 1988, antes de la Revolución pacífica... Me temo que viven aún más atrás en el pasado... A veces me siento como en 1933...