lunes, 29 de junio de 2015

Grecia y su referendum


Decisiones como las de llamar a un referéndum y de terminar las negociaciones con Grecia -aunque no oficialmente, lo que deja una puerta abierta para seguir negociando e intentar una nueva salvación después del próximo domingo- se daoptan los fines de semana.

Los fines de semana, las bolsas están cerradas y no se produce el caos, quiebre, no sobreviene el pánico que podría sobrevenir durante la semana. No sé si esto le interese mucho a Tsipras, cabeza de un gobierno de coalición entre ultra izquierdistas y ultra derechistas a quienes los une el odio a Europa.

La política de Tispras, Varoufakis y Kammenos tiene/tenía por finalidad el Grexit. Desde un comienzo, desde antes de empezar a negociar, Tsipras reconoció -partió de la base- que su país estaba en quiebra. Al menos, ha sido sincero... Ahora, aconseja a su pueblo votar en contra del euro.

Dos cosas quedan en claro: 1) no se puede pasar por sobre el derecho, arrastrar -por anos- una quiebra, lo que, en derecho interno de todo país, es un delito. 2) no se puede financiar un país en quiebra; menos aún lo debería hacer -usando triquinuelas propias de leguleyo barato- el Bco central europeo. Y 3) no es bueno para nadie lanzar buena moneda a un país en quiebra.

Qué razón tenía Hans-Werner Sinn cuando decía (desde el comienzo de la crisis) que Grecia nunca superaría la crisis, nunca saldría adelante si no abandona -al menos temporalmente- el euro. Para poder devaluar y así ganar competividad. La otra alternativa era -dentro del euro- hacerlo bajando los sueldos, lo que es demasiado doloroso para cualquier país.

Sí, ha sido un error arrastrar la quiebra de Grecia durante tantos anos. Ha sido un error financiar la economía griega para que pague sus deudas, endeudándose aún más. Lo dijimos desde un comienzo en este blog. No le hicimos un favor a Grecia... Ni tampoco a la Zona euro.

Grecia es incapaz de hacer las reformas necesarias, Grecia no quiso / no quiere hacer las reformas necesarias para progresar económica, social y políticamente. Grecia tiene esa mentalidad sudeuropea que le impide hacer todo por combatir la inflación, por combatir la corrupción, pagar impuestos (en muchos países sudeuropeos, se ve bien no pagar impuestos), no anhelar y defender la estabilidad monetaria. Sí, Gracia pertenece claramente al Club Med. Esperemos que, cuando el siguiente país caiga en quiebra, la Unión europea no vuelva a arrojar buen dinero tras el malo...