viernes, 24 de julio de 2015

La sola confianza en Dios, consecuencia de la elección que Dios ha hecho de mi como su elegida para la salvación


Muchas veces, extranjeros me preguntan por qué a los alemanes les cuesta tanto el tema de la amistad. He visto a amigas sufrir muchísimo debido a este tema (sobre todo a algunas que creen que la integración consiste en tener sólo o mayormente amigas alemanas).

Leyendo "La ética protestante", leo una explicación que pueden arrojar algunas luces sobre el porqué.

La doctrina de la elección por la sola gracia de Dios (Gnadenwahllehre) tiene efectos sobre el comportamiento en la vida y sobre la forma de ver la vida. Uno de ellos es la extrema exclusividad de la confianza en solo Dios (Exklusivität des Gottvertrauens). Más bien, del tipo calvinista.

Esto quiere decir, que confiamos sólo en Dios y en nadie más. Por lo que rechazamos la ayuda de otras personas y la amistad de otras personas.

Especialmente fuerte se muestran estas ideas en la literatura puritana inglesa, incluso cuando la doctrina de la elección por la sola gracia perdía importancia en la sociedad. (Pág, 61 en mi libro, corresponde al capítulo II).

Una fuerte desconfianza frente al mejor amigo aconseja Baxter Y Bailey, exhorta a no confiar en nadie, ni contar a nadie algo comprometedor, Sólo Dios debe ser la persona en quien confiemos. (Encuentran las fuentes en la nota 111 de la obra de Weber).

Pese a que han pasado muchos siglos, estas ideas siguen cubriéndonos con su sombra, también sin ser calvinistas.