miércoles, 22 de julio de 2015

Los conserrvadores que se disfrazan de liberales


Un amigo bloguer (El extraño mundo de Diego H. Goldman) me dijo hace anos que muchos conservadores se disfrazaban de liberales. Sí, es cierto. Lo compruebo una y otra vez.

Eso que, hasta ahora yo veía tan sólo en una parte de la blogósfera autodenominada liberal de algunos países de habla hispana (sobre todo en Espana y en Argentina) y en una parte muy pequena de la blogósfera norteamericana (sobre todo, apocalípticos y conspiranoicos seguidores de Rand, que ni siquiera es objeto de análisis serio por desequilibrada/os), ahora ha llegado a Alemania.

En Alemania, ha irrumpido lo que en otras latitudes se denomina libertarianismo a la sombra del tema AfD. La semana pasada renunció la presidenta del directorio de la Friedrich A. von Hayek-Gesellschaft (Sociedad Hayek), no sin escribir una carta firmada por... no conté a los firmantes, pero si quieren contarlos, después nos avisan cuántos son: Declaración de Leipzig

Sí, muchos conservadores intentan pasar por liberales, hoy también en Alemania, en el período post-AfD. Un amigo alemán comentaba el fin de semana, a la vista de todas estas peleas y del nuevo clima de antagonismo político-cultural-religioso que se vive en Alemania que Lucke y su AfD han hecho mucho mal a Alemania. Sin el supuesto liberal (sic) Bernd Lucke, la populista de derecha, Frauke Petry nunca habría sido conocida en el país.

Así como muchos conservadores quieren aparecer como liberales, muchos nacional conservadores y simples reaccionarios aparentan pretenden ser considerados como conservadores valóricos (Wertkonservative).

Quien, como Horn dentro de la Sociedad von Hayek, como liberal, marca una clara diferencia ente el liberalismo y el sector de derecha (en Europa, la derecha no es democrática), partiendo de un discurso serio, respetuoso y fair, se enfrenta a la descalificación colérica y paranoica como "izquierdista". Como le acaba de ocurrir a ella en la Sociedad Hayek. Horn habló de mobbing. Entre paréntesis, a mí también me honra que partidarios de la AfD me hayan tratado de "antifa" en Twitter.

Cuando yo veía -desde hace ya tiempo- los avisitos de propaganda de los "Clubes de Hayek" en el blog de los v. Storch (se llama mundo libre, esto es freie welt; pero yo prefiero llamarlo un-freie welt, esto es, mundo no libre) ya me daba cuenta de por dónde iban. Se trata de raptar el pensamiento liberal para sus propios fines, quitándole así todo liberal.

Al comiento de la época moderna, liberales y socialistas eran muy cercanos. Su cercanía -explica Horn- se basaba en la enemistad frente al conservantismo. Como buenos hijos de la Ilustración, ambos se rebelaban frente a los antiguos privilegios y a la sociedad estamentaria, al "orden establecido". Liberales y socialistas se hallaban frente a la tentación totalitaria: el terror jacobino, la Revolusión rusa, el estado chino después de la II Guerra...

En el marco de estos acontecimientos históricos, tanto liberales como conservadores se encontraron en el mismo lado frente al socialismo totalitario que amenazaba a ambos. Muchas veces, hombro a hombro, poniendo entre paréntesis sus diferencias. Explica suscintamente Horn. Se olvidó que los liberales dan prioridad a la libertad dentro de los procesos sociales y los conservadores, priorizan al colectivo.

A mi modo de ver, pasada la amenaza totalitaria luego de la caída del bloque socialista, las diferencias estaban, en grandes sectores tanto liberales como conservadores, algo descoloridas. 25 anos después, la cercanía histórica nos pasa su cuenta.

En este mismo sentido, he observado a latinos americanos anti-comunistas (especialmente cubanos y venezolanos) caer en el totalitarismo de signo contrario al castrista o chavista, como si un totalitarismo de derecha pudiera ser la alternativa al totalitarismo marxista. No as así! Lo contrario al totalitarismo marxista es la democracia liberal y representativa y no extranos modelos césaro-papistas o dictaduras corporativistas, ni modelos fascistas propios del caudillismo hispánico. Ni tampoco dictaduras semi-sacrales, como parece ser el modelo de algunos europeos hoy.

Creo que es hora se separar el trigo de la cizana...