viernes, 28 de agosto de 2015

Odio, por lo tanto existo


En el libro que comentamos durante los últimos días, se menciona el odio que existe en parte de la sociedad hacia los homosexuales, los musulmanes, la sociedad liberal, el resentimiento frente a todo lo que hace nuestra vida amable, agradable y digna de ser vivida.

Citan los autores al filósofo francés (nació en la Bokovina; vivió de nino en Praga y en Palestina) André Glucksmann:

"El odio acusa sin concomimiento, sin [referirse a] hechos concretos. El odio juzga sin querer comprender. El odio juzga arbitrariamente. No tiene respeto, se ve como objeto de una conspiración universal. Lleno de resentimiento contra todo. Inmune a los argumentos. Traza una línea definitiva cuando muerde. Yo odio, por lo tanto existo". (pág 29).