viernes, 27 de noviembre de 2015

Alemania es culpable...


En el Jüdische Allegemeine (diario judío de Alemania, muy bueno), aparece hoy un artículo sobre el clima en Polonia, sobre el clima antisemita... E islamófobo... Xenófobo. Der Mob ist los Vor dem Breslauer Rathaus verbrennen Nationalisten eine »Juden-Puppe« mit EU-Flagge = La turba anda suelta. Frente a la municipalidad de Breslau queman una muneca judía con la bandera de la Unión Europea.

De partida, la primera ministra Beata Szydlo (a mi modo de ver, una marioneta de Jarosław Kaczyński, que es quien realmente maneja el partido y el país) culpa a Alemania de la "crisis de los refugiados" e indirectamente, del terrorismo (típico argumento de extrema derecha europea).

La semana pasada, se reunieron en bresau o Wroclaw cerca de 100 radicales de derecha, en la plaza principal de la ciudad. Llevaban banderas polacas y afiches que decían "Contra el Islam en Polonia" y "Por Dios, el honor y la Patria". Se podrá decir que son muy cristianos si hablan de Dios y de la Patria...? A la antigua usanza de los "países cristianos" que se llevaban (hasta comienzos del siglo 20) peleando entre ellos y todos creían tener a Dios de su parte.

Y eso que Breslau  es una ciudad conocidamente abierta, cultural y tolerante, explica una actriz judía que no daba fe a lo que veía y escuchaba.

Gritaban: "No a los terroristas musulmanes! Contra la UE! Por una Polonia nacional". A continuación, el antisemita Piotr Rybak prendía fuego, solemne o ritaulmente, a un muneco de tamano natural, con trenzas propias de los judíos ortodoxos (Schläfenlocken), con sombrero negro y un kaftán. Esto es, encendía una muneca vestida como los judíos polacos antes de la Guerra.

Dice el artículo que Rybak rociaba muy lentamente (como en cámara lenta, dice: Zeitlupe) el muneco con bencina, para luego prenderle fuego. Mientras el público gritaba "Polska dla Polakow!", esto es Polonia para los polacos.

Junto al muneco judío, quemaron también una bandera de la Unión Europea. Nadie intervino, ni la policía (presente en el lugar; que permanecía en el background), ni los transeúntes que más bien seguían su camino indiferentes. Tampoco los funcionarios públicos que observaban todo desde las ventanas de la municipalidad.

El periodista explica que lo ocurrido en Breslau no es un hecho aislado. Los ataques de los nacionalistas a extranjeros, judíos, musulmanes y homosexuales. Los fiscales y jueces siempre pueden decir (dicen) que se trata de hooligans o jóvenes, cuando en los estadios gritan "judíos a Auschwitz" o "Judíos al gas" o cuando son danados los cementerios judíos.

Un tema de Rybak y su colectividad política (lamentablemente en el Sejm, el Parlamento polaco) es la islamización de Europa. Ellos sostienen que los refugiados sirios vienen a Europa a destruir , quemar y violar. Gritan que alguien les paga los botes y las armas. Y que ellos vienen a vivir de la ayuda social.

Las mismas estupideces conspiranoicas que gritan los otros grupos de extrema derecha y/o ultraconservadores en Europa.