martes, 1 de abril de 2014

Y si mejor nos olvidamos del Holocausto...?



Agradezco la foto a Wikimedia y al mismo Timothy Snyder, quien la subió a la red, bajo licencias  Creative Commons y GNU-Lizenz für freie Dokumentation. 

El fin de semana, Welt publicó una excelente entrevista con el historiador norteamericano de origen centro europeo, especialista en Europa central y profesor de Yale, Timothy Snyder (estudió en Yale, Oxford y Harvard), titulada "Putins Ideologie hat faschistische Wurzeln" = la ideología de Putin tiene raíces fascistas. 

Snyder es conocido por su libro "Bloodlands", en que se refiere a los países ubicados "entre Alemania y Rusia" durante la II Guerra, donde tuvieron lugar genocidios de una y otra parte...

El historiador está en Berlín, invitado por el Instituto de estudios polacos, para hablar de dos héroes de la Resistencia polaca; Jan Karski y Witold Pilecki. Ambos eran polacos, nacionalistas y católicos, que vieron y denunciaron lo que estaban haciendo los nacional socialistas con los judíos en Polonia. Ambos individuos miraron más allá de su colectivo y se identificaron con el sufrimiento de otros.

Ellos no se metieron en ese juego de la competencia de quién sufrió más a manos de los nazis... Un juego que yo veo que está lamentablemente muy metido en la mentalidad de algunos... (Konkurrenz der Opfer le llamamos en alemán). 


Sobre el Holocausto, dice que ha habido un pluralismo en olvidarse de él. Los alemanes sabían del Holocausto, ya por los relatos de los soldados alemanes en el Frente oriental y sus abundantes cartas, sobre las que se ha investigado bastante y que siguen siendo fuente de investigación histórica. 

Snyder dice: cuando los norteamericanos llegaron a Alemania y preguntaron a los alemanes si no sabían lo que pasaba, los alemanes respondieron "sabíamos, pero no sabíamos exactamente" sobre el genocidio. Dice además, algo muy interesante: los alemanes identifican el Holocausto con los campos de concentración; pero el Holocausto es mucho más que los campos de exterminio. 

Pienso en aquello que nos dice Götz Aly, Eutanasia, Holocausto y la hambruna de prisioneros de guerra...

En el Este de Europa, casi todos fueron testigos presenciales de lo ocurrido, los vieron o lo escucharon. El Holocausto tuvo lugar en las ciudades y pueblos del Este de Europa. Aquí estamos frente a un problema muy diferente, ya que, en los territorios ocupados por los alemanes, tuvo lugar una revolución social: los alemanes encerraron a los judíos en guetos; saquearon sus casas y se quedaron con todo aquello que pudieron confiscar. Pero los inmuebles fueron robados por la población del lugar. (Evidentemente, nadie se puede llevar una casa o un terreno). Esto fue más profundo de lo que hicieron los comunistas más tarde. Los comunistas no tuvieron interés alguno en rescinder lo hecho por los nazis (en este sentido). Hay una especie de acuerdo tácito entre el pueblo y los nuevos gobernantes comunistas en el sentido de no hablar de esto...

Lo que dice Snyder me hace recordar lo que me contó mi amigo judío: La cosecha del oro

Por qué los comunistas no fueron lo suficientemente valientes como para reconocer que esto era un error y una gran injusticia...? Snyder explica que muchos de ellos eran judíos, muchos pasaron la guerra en la URSS (y no combatieron en Polonia) y no eran nada de queridos en la población, con la cual tenían que congraciarse y esta fue la forma de hacerlo (la traducción es totalmente libre, escribo de memoria y no traduzco literalmente las palabras del historiador).

Para los judíos de Europa oriental, no había muchos caminos para escapar de la muerte segura... Sólo enrolarse en el Ejército Rojo o en grupos de partisanos cuya lucha no era nada de limpia. Para ellos no había posibilidad de happy end.