lunes, 23 de junio de 2014

El Papa Francisco entra en la cueva de los leones


Una de las noticias que durante el fin de semana hizo noticia y hoy es ampliamente comentada en la prensa alemana es la de la exomunión de todos los mafiosos por parte del Papa Francisco.

Evidentemente que no faltan quienes lo critiquen... tanto del sector que no cree en nada y cae en el cinismo, como también desde las trincheras de los ultra conservadores, que igualmente lo rechazan.

A mí me parece que ya era hora de que un Sumo Pontífice tomara medidas concretas y duras contra el crimen organizado. Sí, no es otra cosa la mafia, llámese mafia, Cosa Nostra o Ndrangueta... Y no es algo que esté tan lejos de nosotros... en Alemania, también opera la mafia...

Me permito citar el artículo editorial de hoy de la Volksstimme, desde Magdeburg. Dice su autor, Michael Bock, que el Papa ha arrojado un guante a la mafia... esto es, como en los antiguos duelos, los ha desafiado.

Dice que los mafiosos son seguidores del mal. Y los condena con la mayor pena que tiene la Iglesia: la excomunión. Esto es propio de un hombre -como el Papa- que no acepta compromisos (con el mal).

Esta declaración de guerra no dejará a los mafiosos indiferentes -continúa el editirlialista- ya que en la vida de los mafiosos, la religión juega un papel importante. Muchos de sus miembros se consideran como altamente religiosos.

Las claras palabras de Francisco dejan a la vista el cinismo de una organización violentista que se presentan a sí mismos como protectores de los pobres y de los débiles.

Con esta medida, el Papa Francisco se presenta como un hombre que no teme llamar al mal por su nombre y se atreve a entrar en la cueva del león.

La traducción no es literal; pero casi... Sugiero leer el artículo en alemán.