sábado, 22 de noviembre de 2014

El médico separado y vuelto a casar


Uno de los temas jurídicos más importantes de esta semana, fue la decisión del Tribunal constitucional federal con respecto al derecho de la Iglesia católica en particular y de las iglesias, en general, de despedir a una persona que trabaja para ella(s) por no respetar la doctrina de la misma iglesia.

En el caso en cuestión, se trata de un médico jefe de un hospital de Düsseldorf separado y vuelto a casar que fue despedido cuando se casó por segunda vez. Lo que la Iglesia católica -como es sabido y nadie ignora- rechaza.

El médico se separó de su cónyuge el ano 2005. Entre el 2006 y el 2008, convivió con otra mujer, con la que se casó el 2009. Entonces, la clínica lo despidió.  Él recurrió a la justicia: el tribunal ordinario del trabajo, luego el tribunal del trabajo del Land NRW y más tarde, el tribunal federal del trabajo le dieron la razón.

Finalmente, Karlsruhe le dió la razón a la Iglesia: una persona que tiene una relación de trabajo en un organismo de la Iglesia, tiene que atenerse a sus ideales y prescripciones. De manera que la Iglesia lo puede despedir si se comporta de forma renida con los ideales y las normas católicas.

Antes de seguir adelante, hay que decir que la Iglesia en Alemania y en particular, en NRW, es una gran empleadora, ya que mantiene muchísimos hospitales y otras insituciones, como hogares de ancianos, kindergarten, colegios, y otras instituciones de ayuda a la comunidad. Esto, por razones históricas, aceptadas y queridas en Alemania.

El Tribunal constitucional aclara que el empleado tiene que atenerse a los parámetros fijados por la Iglesia.  Y los tribunales sólo los pueden rechazar si contradicen los derechos fundamentales, garantizados en la Constitución. Lo que no ocurre en este caso. Con esta decisión, se fortalece el derecho del trabajo de la Iglesia, el derecho laboral eclesial.

Sin embargo, el TC deja una perta abierta: los tribunales inferiores tienen que revisar el tema de por qué la Iglesia no despidió al médico cuando éste convivía con la mujer, ya que la convivencia sin estar casados tampoco es aceptada por la Iglesia católica.

De manera que se requerirán algunos informes de peritos en teología para resolver definitivamente, este caso.